El planeta hoy, y todos los caminos que salen de aquí
Cada día, antes de predecir nada, el sistema mide el planeta. Los ejes físicos los fijan datos medidos, no opiniones: el CO2 lo da el laboratorio de la NOAA (el dato de ayer, literalmente), y la temperatura, la energía, la población y la fecundidad salen de Our World in Data. Con la atmósfera no se negocia.
Lo que sí se mueve en días (la guerra, los mercados, la calle, la tensión entre potencias) se mide preguntándole al planeta entero. GDELT indexa los medios del mundo en 65 idiomas cada 15 minutos. A cada eje le corresponde una pregunta, y de la respuesta salen dos números: cuánta cobertura mundial ocupa hoy y con qué tono se habla de ello.
Lo que cuenta no es que se hable de guerra: es que se hable más de lo normal. Por eso todo se compara contra la media de los últimos 30 días. Y el signo lo pone la naturaleza del eje: que se dispare la cobertura sobre "guerra" significa más guerra, pero que se dispare sobre "democracia" no significa más democracia, significa que está en problemas. De las instituciones que funcionan no se habla.
Ningún eje se mueve más de un 0,6% al día. El planeta no gira en un titular.
61 ejes conectados por 180 relaciones causales con retardo, y 100 sucesos que solo pueden ocurrir si el mundo ya está en condiciones de que ocurran. Se simula año a año hasta el horizonte que elijas.
Tres cosas hacen que esto no sea un generador de frases:
Que la tecnología llega en casi todos los futuros. El siglo no se juega ahí. Se juega en si la sociedad aguanta unida, si el planeta sigue siendo habitable y si hay paz: son los tres ejes con verdadera varianza. Por eso los arquetipos se cortan por ahí.
No es una bola de cristal. Es un instrumento para pensar: dado exactamente cómo está el planeta hoy, ¿qué caminos quedan abiertos, cuáles se están cerrando y qué haría falta para abrir los buenos? Un futuro que sale en el 5% de las simulaciones no es imposible. Es raro. No es lo mismo.
Misma semilla + mismo estado de partida = misma línea de tiempo, siempre. Cada futuro tiene URL propia y se puede volver a él.